El queso, un buen aliado para tu entrenamiento.

Nos adentramos de lleno en la época del régimen y las dietas. Ese inicio de año en el que te empiezas a plantear seriamente todos tus propósitos entre los que seguro están, ir más al gimnasio y adelgazar esos kilos de más que has cogido estos meses. Pues bien, durante este proceso, te dirán y repetirán, que no puedes comer queso, pero estamos aquí para contarte algo que te encantará… ¡El queso es el compañero perfecto para tus entrenamientos! Sí, como lo lees. A nivel de recuperación muscular, ¡el queso es espectacular! No solo eso, sino que tiene propiedades anti catabólicas, ¿Qué significa esto? Que ayuda a que no se destruya el tejido muscular, razón por la que siempre se recomienda tomar queso por la noche. Así que sí, el queso es un alimento imprescindible para recuperarnos mejor tras los entrenamientos porque aporta proteínas de alto valor biológico que aceleran la recuperación de nuestros músculos. Una buena elección, para cuidar tu dieta y mejorar tu entrenamiento, será, los quesos frescos, los frescos light, mozzarella light o incluso los quesos batidos 0% grasa, todos ellos con el mismo denominador común: ricos en proteínas y bajos en grasa. En cuanto a la cantidad de queso, para entrenamientos intensos se recomiendan porciones de hasta 150 gramos para asegurar un buen aporte de proteínas, y para entrenamientos normales, 100 gramos serán suficientes. En conclusión, a mayor entrenamiento más queso. Ya tienes la excusa perfecta para ir al gimnasio, solo tienes que pensar que al llegar a casa habrá… ¡Queso!