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Queso Fresco

Hablamos de queso fresco cuando un queso se come inmediatamente después de su elaboración, sin someterlo previamente a ningún proceso de maduración

 

Características del queso fresco

El queso fresco se caracteriza por tener una a elaboración muy elemental y es que simplemente se reduce a acidificar y cuajar la leche para después separar el suero de esta, por lo que conserva una gran cantidad de agua. Este proceso es conocido por el nombre de desuerado.

No hay una única forma de realizar el desuerado del queso, y es que se pueden utilizar diferentes técnicas para realizar este proceso. Se pueden usar moldes, telas o sacos que ayudan a la filtración del suero.

Todo este proceso consigue darnos quesos blancos, con una textura muy suave y con un sabor poco pronunciado, muy parecido a la leche fresca, que se consigue potenciar si añadimos un poco de sal, azúcar, cebolla o ajo. Estos ingredientes consiguen elevar su sabor amargo.

Son quesos con un tiempo de consumo bastante corto, pues tienen un alto contenido de humedad (casi un 60-80% de su composición es agua). Por ello, debemos conservarlos en lugares frescos y consumirlos rápidamente.

A diferencia de otros quesos, los quesos frescos no requieren tiempo de maduración, por lo que sí es necesario pasteurizar la leche y la nata con la que se elaboran, ya que este proceso ayuda a eliminar todas las bacterias y gérmenes.

Antiguamente el queso se conservaba en recipientes de piel o de cerámica, pero debido a las difíciles medidas higiénicas durante esos tiempos, la leche fermentaba con más facilidad.

Existe una la leyenda en la que un pastor árabe consiguió obtener queso fresco gracias a que la leche de este cuajara, al conservarse en un recipiente elaborado con tripas de cordero y transportarla a pleno sol.

Los romanos ya consumían queso fresco y lo acompañaban con tomillo, pimienta o diferentes frutos secos, mientras que en Grecia se consumía con miel y harina.

La única dificultad que presentaba este queso era a la hora de transportarlo de un lugar a otro, pues como bien hemos comentado, su alta humedad los hacía poco conservables.

Actualmente, podemos distinguir diferentes tipos de quesos frescos según su lugar de elaboración, por lo que no podemos hablar de un país de origen concreto.

Entre los quesos frescos más famosos podemos encontrar la mozzarella o el queso feta.

En Colombia podemos encontrar un famoso queso fresco, también llamado queso costeño. Este queso se caracteriza por su sabor salado y textura blanda, aunque también existen ciertas elaboraciones con una textura más dura. Su elaboración se realiza con leche de vaca.

En Venezuela también existen diferentes variedades de queso fresco que varían entre texturas más blandas a otras más duras, que son perfectas para rallar.

Si bien, en nuestro país podemos encontrar uno de los quesos frescos más famosos. Un queso con una larga tradición y que ha logrado traspasar fronteras.

Este queso, elaborado en Castilla León y uno de los más representativos de esta comunidad autónoma, es el queso de Burgos.

 

Queso de Burgos

El queso de Burgos es uno de los quesos españoles frescos más populares del mercado.

Puede distinguirse por ser un queso de color blanco con una textura tierna y húmeda, perfecto para combinar con frutas en almíbar, miel, frutos secos o membrillo.

Aunque en sus orígenes era un queso enteramente de leche de oveja, en el que destacaba el sabor puro de la misma, hoy la mayoría de las versiones industriales se elaboran con leche de vaca o con mezcla de vaca y oveja.

Los procedimientos modernos también han prolongado su caducidad, lo que facilita su comercialización fuera del ámbito en el que se produce.

El queso de Burgos tiene la forma y ranuras características que le dan los moldes tradicionales utilizados con ese propósito.

Sus propiedades: bajo contenido calórico

Dentro de todas las variedades de queso de las que podemos disfrutar, el queso fresco es uno de los quesos más saludables.

Al tener un alto contenido en agua, contiene menos calorías y favorece un bajo contenido en grasa, existiendo incluso variedades desnatadas.

Es rico en proteínas saciantes, de calcio, potasio y sodio.

Será un gran aliado para todas aquellas personas que quieren llevar una dieta equilibrada e incluso bajar de peso. También es perfecto para gente que tiene enfermedades del corazón o que busca prevenirlas.

Si es verdad, que debemos diferencias los quesos frescos según la leche que utilicemos para su elaboración. Siendo la leche de cabra la que más grasas contiene y menos proteínas y la de vaca la más saludable.

 

Algunas sugerencias de presentación

Los quesos frescos son muy utilizados a la hora de elaborar platos fríos y como su propio nombre indica, platos muy frescos. Por eso es ideal para acompañar tus ensaladas y mezclar con tus brotes favoritos.

También es perfecto para prepararlo en tostas como aperitivo o incluso en la elaboración de postres, como una deliciosa tarta de queso.

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