Queso de Tetilla

Con una Denominación de Origen que ampara su producción desde 1992, es probablemente el queso gallego más reconocible

Características del queso Tetilla

Elaborado tradicionalmente con leche de vaca de raza rubia gallega, el queso de Tetilla o queixo Tetilla en gallego, también admite hoy en su producción leches de vacas de raza frisona y parda alpina.

Sus rasgos característicos son:

– Una forma cónica, cóncava-convexa, inconfundible y que le da nombre.

– Una textura blanda y cremosa.

– Un sabor suave y levemente ácido, que lo hace muy apreciado como queso de aperitivo o de postre.

Su maduración mínima es de ocho días y debe conservarse en un lugar fresco, aunque es recomendable ponerlo a temperatura ambiente un buen rato antes de servirlo.

¿Quieres saber más sobre este queso gallego de nombre tan curioso?

 

 

 

 

Origen del queso de Tetilla

El queso de Tetilla o el queixoTetilla, posee Denominación de Origen Protegida desde 1992.

Algunos historiadores aseguran que, para conocer el origen de este tipo de queso, habría que remontarse al siglo I d.C. Siglo en el que aparecen escritos en los que Plinio habla de unos sabrosos quesos de Galicia llamados que denomina “mamulas lactem” o mamillas de leche.

La mayoría, sin embargo, parece estar de acuerdo en que las primeras menciones del queso de Tetilla en escritos históricos datan de 1753, cuando Juan Bermúdez de Novoa, anuncia el envío de tres docenas y media de Tetillas como expresión de su afecto.

Sea cual sea el origen de los primeros escritos históricos referentes al queso de Tetilla, lo que sí parece estar claro es que es un queso de gran personalidad y el más internacional de los que se elaboran en tierras gallegas.

 

Elaboración del queso de Tetilla

Los quesos de Tetilla se elaboran con leche de vaca de pastos de la cordillera costera. Aunque tradicionalmente, éste era elaborado con leche de vaca rubia gallega, actualmente, se usan también leches de vacas frisona y parda alpina.

Esta leche de altísima calidad, libre de medicamentos y conservantes, se mantiene en cubas con una temperatura controlada de entre 28 y 32 grados, a las que se le añaden fermentos lácticos del tipo Streptococus lactis o Streptococcus cremoris. Una vez fermentada la leche se le añaden cuajos de origen animal. Este proceso de coagulación durará entre 20 y 40 minutos.

La cuajada resultante, se corta con unas liras, dando lugar a una masa granulosa que se lava con agua sin cloro para rebajar la acidez de la pasta.

La pasta ya lista se somete al proceso de moldeado. Los moldes que le otorgan al queso de Tetilla su particular nombre son cónicos, de forma cóncava-convexa y las piezas finales van desde el medio kilo hasta el kilo y medio de peso.

Estas piezas se prensan dentro de sus moldes por un mínimo de 3 horas y se salan en salmuera.

La última etapa del proceso de elaboración del queso de Tetilla es la maduración en el ambiente fresco y húmedo propio de tierras gallegas. El Consejo Regulador establece un mínimo de 7 días de maduración en los que se voltean y limpian las piezas para finalmente pasar el exhaustivo control de calidad y el etiquetado.

 

Propiedades organolépticas

El resultado final del proceso de elaboración del queso de Tetilla es un producto excepcional y completamente natural con las siguientes características organolépticas:

  • Corteza: su corteza es elástica y fina de color amarillo paja sin presencia de moho.
  • Pasta: su pasta interior no tiene ojos y es cremosa, compacta y uniforme. Su color es blanco marfil o casi amarillento.
  • Olor: es suave y ligeramente ácido y recuerdan a la leche de la que procede.
  • Sabor y aroma: muy suave y mantecoso. Las notas ácidas y saladas son también ligeras y equilibradas.

 

Cómo maridar, preparar y servir el queso de Tetilla

El queso de Tetilla es un queso extremadamente fácil de comer por sí solo por su sabor suave y apto también para preparaciones culinarias por su carácter fundente.

Para cortarlo debemos usar un cuchillo de los de tipo cebollero, con el que iremos cortando la pieza en cuñas, y para servirlo, evitaremos amontonar los pedazos para que no se peguen unas cuñas a otras.

El queso de Tetilla es delicioso para tomar antes de comer como aperitivo o al final de la cena como postre. Es un queso tan versátil que puede tomarse sólo como merienda o con diferentes maridajes y acompañamientos, así como para darle un toque único a tus recetas.

Pruébalo con nueces y miel, acompañado de pan gallego; o como ingrediente principal de mousses y tartas de queso.

Te sorprenderá la combinación del suave queso de Tetilla con sabores más fuertes como los pimientos del piquillo, las anchoas del cantábrico o las setas.

A la hora de consumir un queso de Tetilla, es recomendable seguir los siguientes consejos:

  • Debemos fijarnos siempre en que la pieza esté marcada con la etiqueta del Consejo Regulador, que caracteriza y certifica que es un queso de Tetilla auténtico.
  • Asegúrate de que el aspecto exterior del queso es uniforme, sano, y sin moho.
  • Consérvalo con una temperatura fija de entre 5 y 8 grados. Lo ideal sería guardarlo en la parte más baja de la nevera envuelto en un paño de gasa limpio para evitar que se humedezca o, por el contrario, se seque.
  • Y recuerda: ¡no compres más cantidad de queso de la que puedas consumir en un periodo corto de tiempo!
Queso de Tetilla
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Datos:

Queso de Tetilla

País de origen

España

Leche

Leche de vaca

Tipo

Tierno a semicurado

Textura

Blanda y cremosa

Sabor

Suave y levemente ácido

Aroma

Ligero

Información Nutricional:

Queso de Tetilla

Calorías

299

Grasas totales

45 g

Proteínas

22 g

Lactosa

349 g

Calcio

597 mg