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Queso de Mahón

El queso de Mahón-Menorca está protegido por una DOP desde 1985

Origen del queso Mahón de Menorca

Los quesos de Mahón son unos quesos de pasta prensada sin cocer de leche de vaca. Se reconocen por su singular forma de cuadrado con aristas redondeadas y corteza de colores amarillos y anaranjados.

El secreto de estos quesos reside en las características particulares de la leche menorquina, con un ligero acento salino debido a los pastos marítimos.

En la isla de Menorca, hay hallazgos de vasijas y cerámicas que datan del año 3000 a.C que podrían haber sido usadas para la elaboración de este queso. Posteriormente, algunos escritos árabes fechados en el año 1000 hacen referencia a la producción de vino y queso en la isla de Menorca.

El queso de Mahón ha sido tan apreciado que su comercio ya era importante en el siglo XVIII. Se conoce la existencia de barcos dedicados exclusivamente a transporte de estos hasta el puerto de Génova y otros importantes puertos del Mediterráneo.

¿Quieres ver qué los hace tan especiales y adorados?

Elaboración de los quesos de Mahón

El queso de Mahón es, sin duda, una delicia de la Isla de Menorca que sin el famoso viento de la Tramontana no sería posible ya que es este viento el que deja la sal en el pasto del que se alimentan las vacas y que le da un ligero toque salino a su leche con la que posteriormente se elabora el queso Mahón.  

Cuenta con un Consejo Regulador de Denominación de Origen Protegida desde 1985 y se elabora exclusivamente en la isla de Menorca, España, según la normativa recogida en el reglamento de la DOP.

El proceso de elaboración se mantiene fiel a la tradición del pueblo de Mahón, transmitida de padres a hijos. Para la elaboración de este queso, se parte de leche de vacas frisonas y menorquinas cuajada a baja temperatura.

Una vez cuajada la leche, se le da su forma característica a mano. El moldeado se realiza con un lienzo de algodón llamado “fogasser”. El conjunto es suspendido por sus cuatro vértices para eliminar el suero y se prensa manualmente. Los pliegues del lienzo y el atado proporcionan la característica forma al queso.

El queso ya prensado se introduce en una salmuera y posteriormente se ventila y orea. A continuación, durante la fase de maduración en cavas, se realiza el proceso artesanal del volteado, untado en aceite de oliva y tratamiento de la corteza.

 

Tipos de queso Mahón y características

El proceso artesanal de maduración les confiere a estos quesos un sabor que evoluciona con la curación:

  • Queso Mahón Tierno: el tierno es un queso de color blanco con poca corteza. El aroma es láctico y recuerda a cuajada fresca. La sensación en boca es suave, láctica, acidulada, con un ligero toque salado. Estos quesos tienen sólo de 21 a 60 días de curación.
  • Queso Mahón Semicurado: es blando y elástico. Su sabor es suave, ligeramente salado y ácido con cierto gusto a mantequillas y a avellanas tostadas. El color es marfil amarillento y comienza a desarrollar pequeños ojos irregulares. Estos quesos maduran de 2 a 5 meses.
  • En cuanto al queso curado Mahón, su sabor es muy evolucionado y complejo en matices, con mucha persistencia. En los quesos más añejos el sabor recuerda a leña, a cuero y a cava de maduración. Aparece un ligero picor, perdiendo el sabor láctico de los quesos menos curados.

Algunas recetas con queso Mahón

El queso Mahón forma una deliciosa combinación con su compañera menorquina la sobrasada. Prueba este delicioso tándem como relleno de una deliciosa empanada o incluso en su versión italiana: el calzone.

Otra opción para disfrutar de esta combinación de lo más española sería como relleno de una tortilla de patatas o tortilla española.

El queso Mahón, como abanderado de la dieta mediterránea, es el compañero ideal para las verduras como la berenjena, el pimiento o el tomate. Un pincho de queso Mahón con berenjenas fritas te transportará directamente a la Isla de Menorca.

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