X

Queso Idiazábal

Uno de los grandes quesos de oveja del mundo

Características del queso Idiazábal

El queso Idiazábal es uno de los quesos más famosos de nuestro país.

Se elabora en las zonas de Álava, Vizcaya, Guipúzcoa y Navarra, exceptuando los municipios que forman el Valle del Roncal.

Para preparar el verdadero queso Idiazábal es importante utilizar solo leche de oveja cruda sin pasteurizar. Esta leche solo puede extraerse de ovejas de la raza ovina “Latxa” y “Carranza” y se calentará en cubas de acero inoxidable con una temperatura máxima de 30 grados.

Es necesario utilizar siete litros de leche para elaborar un solo kilo de queso, el cual deberá estar madurado un mínimo de 60 días, logrando al final un peso aproximado de 1-3 kilos, logrando producir al año unas 1.500 toneladas.

El queso Idiazábal se caracteriza por tener una corteza dura, lisa y de un color amarillo pálido. Su sabor no te dejará indiferente y cualquier persona que se considere un verdadero amante del queso está obligado a probarlo.

Es un queso potente, pero a la vez equilibrado y bastante limpio en boca. Al degustarlo se pueden apreciar algunos toques picantes y tiene el toque justo de amargor y de salinidad.

Si queremos comprar un queso Idiazábal, debemos saber de antemano que podemos encontrar dos variedades diferentes. Una tendrá toques ahumados y otra estará sin ahumar.  Es sin embargo la variedad de queso Idiazábal ahumado la más conocida fuera de su zona de producción.

Origen del queso Idiazábal

Como hemos contado anteriormente, el queso Idiazábal es originario del País Vasco. Se cuenta que desde hace 8.000 años y, rodeadas de naturaleza y pastos verdes, se han criado las ovejas de raza autóctona cuya leche nos aporta este queso tan especial.

No es hasta el año 1987 que el queso Idiazábal consiguió la Denominación de Origen Idiazábal, garantizando así que todos los quesos son elaborados en estas tierras, reuniendo así unas 500 ganaderías vascas y más de 100 queserías.

Es desde la DOP desde donde se controla el origen de la leche y que la calidad del queso sea la óptima.

Para poder identificar que un queso Idiazábal es auténtico, debe estar identificado correctamente. Es importante distinguir bien su etiquetado:

Logotipo Idiazábal

La etiqueta debe tener el logotipo de la Denominación de Origen con el número de etiqueta que felicitará el control y la autenticidad de esta variedad.

Placa de caseína

Una vez abrimos el queso, deberemos encontrar una placa de caseína registrada sobre su corteza. Esta, se colocará en la fase de moldeado o prensado del queso.

Contraetiqueta holográfica

Cualquiera de las piezas con Denominación de Origen Idiazábal deberán estar previstos de esta contraetiqueta que irá numerada y seriada, certificando además el tamaño y formato del queso.  

El troceado de este queso y su posterior envasado es importante que se realice dentro de sus zonas de elaboración.

Actualmente se están implementando nuevas técnicas para ayudar a controlar y determinar el origen de cada uno de los quesos.

Además, las diferentes variedades de queso Idiazábal participan cada año en varios certámenes en el que se premia cuál de todas ellas es la mejor.   

 

Sus propiedades

Es rico en proteínas, por lo que es ideal para el desarrollo muscular, pero no podremos encontrar en su composición carbohidratos ni tampoco azúcar.

Su valor calórico es de 443 kcal, pudiendo encontrar entre sus nutrientes vitaminas como la B3, A, B9 Y K.

El queso Idiazábal también es rico en fósforo y calcio, favoreciendo así nuestros huesos y dientes y cuidando el pH natural de nuestra piel, además de ayudar a personas con problemas de osteoporosis.

Hay que recordar que el queso Idiazábal está elaborado con leche de oveja no pasteurizada por lo que no puede ser consumido por mujeres embarazadas.

Algunas sugerencias de presentación

Para conservar este tipo de quesos, es importante guardarlo en un lugar fresco y a ser posible ventilado en el que poder evitar altas temperaturas que puedan contrarrestar su auténtico sabor.

A la hora de consumirlo, el corte indicado es en cuñas y posteriormente en láminas.

Un truco para realizar el corte perfecto será atemperar el cuchillo con el que lo realicemos ayudándonos de un poco de agua templada para así no romper la temperatura natural del queso.

Si queremos maridarlo con un buen vino, podemos decantarnos por uvas de la variedad garnacha y tempranillo. Vinos que remarquen y potencien todo el sabor del queso Idiazábal.

En cuanto a los acompañamientos, los más típicos serán las mermeladas de fruta, la miel o los frutos secos y pasas.

Y si lo que quieres es acompañarlo de algo salado, puedes optar por unos pimientos de piquillo, anchoas, jamón ibérico o unos panecillos tostados.

Puntúa este artículo