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Queso Edam

El queso edam es conocido por su característica corteza roja

Características del queso edam

El queso edam es el típico queso de bola. Es muy conocido por la capa de corteza de parafina que le proporciona ese reconocible color rojo y que además, ayuda a protegerlo durante los viajes, al ser un queso muy comercializado a nivel internacional.

Para elaborar una pieza queso edam de un kilo se necesitan unos 10 litros de leche de vaca pasteurizada y parcialmente desnatada, por lo que no cuenta con mucha grasa entre su composición.

Se caracteriza por ser un queso con un aroma muy delicado a mantequilla, con toques especiados de nuez moscada, mientras que su sabor es suave y ligeramente salado.

Para poder elaborar correctamente el queso edam, hay que verter la leche en tinajas en las cuales esta se filtrará y así eliminar todas las impurezas que pudiésemos encontrar después del ordeño. Después de este filtrado, se tiene que calentar la leche a 32 grados para pasteurizarla, siendo previamente desnatada.

Después, se debe añadir el cuajo para conseguir una mezcla mucho más compacta.

Antiguamente, cuando la fabricación era artesanal, el cuajo era natural pero actualmente lo más normal es utilizar un cuajo artificial que, una vez coagulado y convertido en cuajada, debe ser calentado de nuevo.

Una vez realizado todo ese proceso, hay que llevar el queso a los envases que nos proporcionarán la característica forma de bola que tiene el queso edam. Después simplemente hay que retirar el suero para poder prensarlo y eliminar toda el agua que pueda quedar.

Para madurarlo, es necesario tenerlo a una temperatura controlada de entre 10 y 20 grados durante un máximo de 8 meses.

Su pasta tiene un color amarillento con algunos ojos (agujeros) distribuidos de manera irregular por todo el interior. Este color amarillo se obtiene gracias al caroteno que se ha transformado en la vitamina A y a la alimentación de las vacas. Aun así, se suele usar colorante tanto en patillas como en polvo, obtenido a partir de la semilla de achiote.

 

Origen del queso edam

El queso edam es uno de los quesos más famosos del mundo, incluso ya desde el siglo XIV. Es de origen neerlandés, concretamente de la ciudad de Volendam, al norte de Amsterdam y es conocido por ser uno de los productos más típicos de los Países Bajos.

Era muy fácil de transportar de un lugar a otro ya que su maduración no necesitaba una gran complejidad, por lo que se podía llevar por mar y servir de alimento durante el viaje. Hay leyendas que incluso hablan de que, en alguna ocasión, se utilizaron las bolas de queso edam como balas para los cañones de los barcos.

El queso se vendía en el puerto del que recibe su nombre, “Puerto de Edam”.

En la edad media ya existía el famoso “Mercado de Edam” inaugurado en 1520, mercado que sigue abierto durante los meses de verano en la actualidad y donde podremos disfrutar de los mejores quesos.

Tipos de queso edam

Podemos encontrar diferentes formatos de edam a la hora de comprarlo:

  • Mini edam: con un peso de 0,84 a 1,10 kilos. Tiene un 46% de humedad y no debe ser consumido hasta que no llegue a las tres semanas de maduración.
  • Edam rectangular: recibe el nombre gracias a su forma y pesa entre 2 y 5 kilos.
  • Mini edam rectangular: tiene un peso de entre 0,4 a 1,1 kilos y no debe consumirse tampoco antes de las tres semanas de maduración ya que en caso opuesto no podremos disfrutar de todas sus propiedades y características organolépticas.

Aunque generalmente lo reconocemos por su corteza roja, esta puede obtener un color más oscuro, tirando al negro si se ha madurado durante mucho tiempo.  

 

Algunas sugerencias de presentación

El edam, ya que tiene un sabor entre dulce y salado, es perfecto para acompañarse de frutas como fresas, uvas, peras, melones o albaricoques.

También podemos servirlo junto con frutos secos y un poco de pan.

A la hora de maridarlo, el vino Pinot Noir es la opción perfecta.