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Queso Danish Fontina

Adaptación escandinava del queso del mismo nombre que se elabora en la Val d’Aosta

Características del queso danish fontina

La fontina danesa o danish fontina, es un queso de color amarillo pálido y semiblando con un sabor levemente dulce.

Este queso danés es un derivado de su homónimo italiano: el queso fontina, pero muy distinto al original. Se trata en cualquier caso de un queso semiblando de leche de vaca, textura cremosa y sabor suave y ligeramente dulce.

Su característica más llamativa es su corteza de cera de color rojo intenso y resulta muy polivalente, dado que puede utilizarse tanto como queso de tabla, aperitivo o sándwich como en variados usos culinarios.

¿En qué se caracteriza el queso danish fontina o fontina danesa?

Danés fontina es un queso de leche de vaca pasteurizada suave, amarillo pálido, de Dinamarca. Se caracteriza por ser un queso de textura suave y muy cremoso si se sirve caliente.

Su sabor es ligeramente dulce y nos recuerda a frutos secos como la nuez. Los aromas son delicadamente lácteos, mientras que el sabor es claramente mantequilla con un final ácido.

Se presenta en forma de rueda redonda con la característica cera roja y la pasta interior tiene algunos ojos o agujeros dispersos.

 

Los orígenes del queso danish fontina

Los orígenes del fontina se remontan a la Edad Media en Italia cuando, según la tradición, se dice que la receta fue dada a los primeros habitantes de la región de Val d'Aosta por un hombre casi mítico llamado Sarvadzo.

Sarvadzo enseñó a la gente cómo hacer lo que ahora conocemos como Fontina val d'Aosta, un queso lácteo entero no pasteurizado, que se madura en cuevas durante al menos tres meses antes de su lanzamiento.

Tal es la popularidad del queso que se ha copiado extensamente en otros lugares, y aunque las versiones hechas fuera de la región original no pueden llamarse Fontina val d'Aosta, se encuentran en el mercado varios quesos tipo fontina excelentes.

Inspirado en esta versión italiana, el dontina danés tiene un sabor más suave y cremoso y envejece por menos tiempo que la versión italiana. El queso resultante es semi-suave en textura y flexible.

Maridajes y recetas con queso danish fontina

El danish fontina es un gran queso de mesa que va bien con un vino ligero como un blanco o un tinto claro. El acompañamiento ideal a este conjunto serían unas galletitas saladas.

Su textura semi firme lo convierte en el que queso ideal para derretir. Pruébalo en un sándwich de queso por ejemplo.

El danish fontina es perfecto incluso para cocinar con él deliciosas salsas para acompañar pastas y recordar el origen italiano de este queso.