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Queso Castellano

Producido con leche de oveja de razas churras y castellanas

Características del queso castellano

El queso castellano es un queso duro, denso y sabroso, que madura un mínimo de dos meses y se beneficia en su curación del clima seco de Castilla.

Se caracteriza por tener un sabor ácido, con ciertos toques de mantequilla y caramelo.

Aunque tenga puntos en común evidentes con los quesos manchegos de oveja, con su misma pasta amarillenta y densa, es por lo general algo más húmedo que estos, fundiéndose en el paladar y resultando poco desmenuzable.

Su corteza puede identificarse por sus dibujos en zigzag, que representan las marcas que dejaban antiguamente los cinchos de esparto por el entremiso.

Para su elaboración se utiliza leche de oveja cruda y/o pasteurizada, lo que le otorga un intenso aroma, que resulta más suave en los más jóvenes y se vuelve más potente según su curación. Al igual que en el sabor, también se puede apreciar olor vegetal con toques de caramelo, debido a la caramelización de la leche durante la pasteurización.

Las ovejas castellanas se alimentan a base de plantas aromáticas, como pueden ser el tomillo, la salvia o la hierbabuena, cuyos aromas transmiten a su leche y esta al queso.

Estos quesos son quesos de pasta prensada, que reciben el sabor salado gracias a la inmersión en salmuera a la que se someten. También se utilizan cultivos lácticos, cuajo y cloruro sódico.

Su aspecto es cilíndrico, con partes algo más convexas.

Los quesos castellanos no cuentan con una D.O. propia, si bien muchos de sus productores se han agrupado bajo una marca de calidad que determina los criterios óptimos para su elaboración.

Origen del queso castellano

Se cuenta que los Celtas y Vacceos que vivían en la cuenca del río Duero fueron los primeros en elaborar queso artesano ya en la Edad de Bronce, al encontrarse diferentes queseras o “encellas”.

Y es que se han encontrado documentos del año 980 hablando sobre esta variedad de queso.

Durante mucho tiempo, los campesinos lo utilizaron como moneda de cambio a modo de renta.

Es entre los años 1880 y 1950 cuando se produce una verdadera revolución productiva y las empresas comienzan a elaborarlo en grandes cantidades.

Finalmente, en el año 2013, la Federación Castellano Leonesa de Industrias Lácteas crea la marca “Queso Castellano” que les ayuda para estar presentes en toda Europa y reciba el prestigio que se merece.

Algunas sugerencias de presentación

El Queso Castellano, al ser un queso curado, necesita maridarse con vinos con cuerpo, preferiblemente un vino de crianza, ya sea blanco o tinto, fermentados en barrica.

Al ser una variedad muy apreciada por los amantes del queso, ya que cuenta con un sabor que pertenece en boca durante mucho tiempo, es perfecto para presentarse en una tabla de quesos.

Pero además de degustarlo solo, podemos encontrar diferentes maneras de consumirlo.

Puede ser el mejor ingrediente si queremos preparar diferentes platos tanto salados como dulces gracias a su versatilidad, siendo comúnmente utilizado cuando queremos preparar recetas al horno.

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