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Todo lo que aprendimos en Yo pruebo Yo Dona con Flor de Esgueva.

Flor de Esgueva y la revista Yo Dona se unieron el pasado 21 de noviembre para organizar una experiencia muy sabrosa alrededor de este queso.

Las asistentas, todas lectoras de YoDona, pudieron conocer de primera mano todos  los detalles y propiedades de los diferentes productos de la marca.

Durante la experiencia, el afinador de la marca enseñó al público a degustar, maridar y conservar el queso para sacarle el mayor partido.

¿Queréis saber todo lo que contó? ¡Empezamos!

 

La cata empezó con Flor de Esgueva Fresco Artesano, el queso fresco de la marca elaborado con auténtica leche de oveja seleccionada.

Se trata de un producto suave, ya que estamos hablando de un queso fresco, pero por su ingrediente principal notamos al gusto un sabor más intenso que el del resto de quesos de este tipo.

Al olerlo, encontramos un aroma lácteo como a leche fresca o cuajada. Y en su textura lo encontramos elástico y húmedo.

Adrián, su afinador, animó a probarlo con ingredientes como anchoas, mermelada de frutas o vino rosado. La primera sería la opción más arriesgada para este maridaje, pero que sin duda le da el toque de intensidad.

 

 

Tras el queso fresco vino la Crema de queso Flor de Esgueva, un auténtico descubrimiento ya que mantiene todo el sabor del queso – intenso y picante – pero en formato crema.

Su olor nos recuerda al de la corteza del queso, y su sabor sin duda lo corrobora. Su sabor consta de dos fases: la primera es ese sabor a leche de oveja pura y aceite de oliva que recuerda a los procesos artesanales de elaboración. La segunda en cambio pasa a ser la de un queso con mucho cuerpo, ácido y con toques a frutos secos.

Durante la cata Yo Pruebo Yo Dona, la Crema de queso Flor de Esgueva se untó en una tosta de pan de centeno y se maridó con un poco de romero para darle frescura.

Después de degustar sus dos productos innovadores, la cata llega a su punto más tradicional, dando a probar a los invitados sus dos quesos de pasta prensada, los dos protagonistas de la marca.

El primer elegido fue Flor de Esgueva Viejo, el cual se maridó únicamente con unas gotas de aceite picual. Más que suficiente, ya que este queso tiene todo el potencial para brillar por sí mismo. Su textura es perfecta, elástica y casi fundente. Y su sabor, ¿qué vamos a decir? Su sabor a leche de oveja y ligeramente ácido nos enamora.

Y para terminar, Carácter. Como su nombre indica, un queso con mucha personalidad y cuerpo. Su pasta es totalmente cerrada y contiene cristales de lactato de calcio por su larga maduración. Su olor es único y nos recuerda a frutos tostados y madera. ¡Qué sabor! Se notan todos los matices de frutos secos tostados, y acaba dejándote una sensación algo picante.

Este queso se maridó con alimentos más tradicionales, como nueces y avellanas, perfectas para combinarlo.

 

¡Fue una experiencia maravillosa! Además, después de la cata hubo un espacio para degustar tranquilamente el queso. Y por supuesto, ese siempre es nuestro momento favorito.