¿Sabes diferenciar entre un camembert y un brie?

La diferencia nace en la elaboración

Quizás la principal clave a la hora de distinguir el queso camembert del brie es su elaboración, cierto es que comparten su procedencia francesa y que tienen ciertas similitudes, pero ya en su creación las distinciones son importantes. En su producción es el momento en el que nace la diferencia entre uno y otro y el que nos puede llevar a comprender mejor las diferencias que luego vamos a experimentar a través de los sentidos.

A la hora de empezar con la producción del queso brie, entre los ingredientes se incluye crema mientras que por el contrario en el queso camembert no. Esto marca la diferencia (15 por ciento) en el porcentaje de grasa de leche, mientras que el camembert tiene un 45 por ciento de grasas de leche el brie tiene un 60 por ciento.

Por el contrario, al incorporar los cultivos lácteos en el camembert se repite la operación hasta 5 veces y con unos cultivos más fuertes que en el brie donde solo se lleva a cabo esta fase una vez.

Estas diferencias en los ingredientes y en el proceso de elaboración repercuten directamente en la distinción de los quesos en gusto, olfato y vista.

Pero, además, hay que tener en cuenta la madurez de cada uno de ellos. El camembert necesita entre 3 y 8 semanas para madurar, sin embargo, el brie puede ser consumido rápidamente. 

Los matices vienen con el sabor

Los expertos señalan el sabor como uno de los aspectos más llamativos para conseguir distinguir entre un queso camembert y un queso brie. Sin embargo, muchos reconocen la dificultad de llegar a esta distinción sencillamente a través de una foto.

El queso camembert es muy sabroso, definido por algunos dentro de la categoría del quinto sabor, el umami. El sabor de este queso perdura más en la boca y su regusto acompaña más tiempo.

El queso brie, por su parte, deja un punto salado y tiene un regusto mas untoso, más similar a la mantequilla. 

El olor, tampoco es igual

Si nos dejamos guiar por el olfato podemos examinar nuevos aspectos de ambos quesos que nos trasladan a Francia en un viaje relámpago y nos propone mil maridajes. Pero lo hace con sutiles marcas de identidad para cada uno de los quesos.

Por un lado, el brie nos deja aromas suaves, más asépticos, con un punto que incluso llega a recordar al amoniaco.

Por el otro, el camembert nos lleva a la tierra, al campo y a los cultivos, aportando un ligero toque afrutado.

Finalmente, nada que ver el uno con el otro. Ahora ya no hay excusas para no distinguirlos, ¿o sí?

Vista, lo más difícil pero no imposible

Su aspecto: peso, textura, molde tampoco es igual, pero lo cierto es que algunas de las variedades que existen puede llevar a confusión.

Como norma general, si nos paramos a observar el exterior vemos que el diámetro, la altura y por ende el peso de uno y otro cambian significativamente. El camembert, comúnmente, es más bajo y grande que el brie. Si bien, esto no siempre es así.

Una vez cortada una cuña salen a la luz nuevos aspectos en los que podemos fijarnos para evitar confusiones. El tono del brie y el camembert no se asemeja, el primero tiende a ser más claro y blanquecino mientras que el segundo se acerca más a colores amarillentos.

Y en cuanto a la textura, cabe señalar que el camembert es suave y más compacto características que se alejan de la cremosidad que presenta el queso brie, de hecho, al cortarlo se mantiene menos firme.

Similares, pero no iguales, ahora ya no podrán darte gato por liebre. Disfruta como un verdadero quequesero y pon a tus amigos a prueba. ¿Saben distinguirlos? ¡Cuéntanos el resultado!