La cata más especial de

Flor de Esgueva

Un evento muy especial se merece una cata igual de exclusiva. Flor de Esgueva preparó la mejor muestra con todos sus productos.

Hemos podido asistir a una deliciosa cata en la que tuvimos la oportunidad de probar todos los productos de Flor de Esgueva.

Adrián Martín, Afinador de Flor de Esgueva.

Cualquier evento que se precie, debe tener un maestro de ceremonias. En este caso, la cata fue presentada y conducida por el Afinador de Flor de Esgueva, Adrián Martín. Y es que Adrián, además de rendirse a los sabores del queso curado, también es un gran conocedor del mundo del queso, trabajando como experto quesero en Poncelet Cheese Bar.  

Para conocer un poco más sobre qué es realmente un maestro afinador, Adrián nos concedió una breve entrevista que nos despejó todas las dudas.

Queso Fresco Artesano y Queso Crema Flor de Esgueva.

Para comenzar la cata, comenzamos nuestra tabla de quesos por los más suaves.

El primer queso que probamos fue el Queso Fresco Artesano, un queso húmedo con una textura muy elástica. Su aroma es sutil y su sabor muy suave y fácil de degustar.

Con retrogusto a oveja, es ideal para desayunar con un maridaje de mermeladas, siempre dejando todo el protagonismo al queso.  

Para continuar, probamos el queso Crema Flor de Esgueva. Con olores tostados y notas de madera, conserva todo el sabor del queso curado, con una textura muy cremosa.

Es ideal para acompañarla con un vino joven o una cerveza de sabor suave.

Este queso es considerado “el corazón de Flor de Esgueva hecho crema”. Ideal para untar en alguna variedad especial de pan o para consumir con crudités.

Queso Viejo y Queso Carácter Flor de Esgueva.

Una vez que hemos catado los quesos más suaves de las variedades de Flor de Esgueva, procedimos a probar los quesos con más cuerpo.

El primero de los quesos que probamos fue Flor de Esgueva Viejo. Adrián nos enseñó como cortarlo correctamente y qué cuchillo debemos utilizar si tenemos la rueda completa en casa.

Descubrimos un sabor intenso, picante con matices a frutos secos irresistible, propio de los quesos madurados un mínimo 7 meses.

Perfecto para maridar con una copa de vino, dátiles o tomate.

Por último, probamos el queso de mayor intensidad, Flor de Esgueva, Carácter. Un queso madurado un mínimo 9 meses, perfecto para los que prefieren una textura más seca, sabores más fuertes con toques picantes. Ideal para consumir como postre.  

La cata más especial de Flor de Esgueva
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