Quesos con abolengo

Un queso con tantos reconocimientos y galardones no necesita presentación. ¿Cómo lo presentaría usted a un pagano en materias de queso?

En Finca Pascualete ofrecemos degustaciones a los clientes para que puedan probar nuestros productos. Nuestros quesos tienen una peculiaridad, son elaborados cien por cien con ingredientes naturales, sin ningún tipo de aditivo artificial. Y en esas degustaciones es lo que pretendemos transmitir.

Además del reconocimiento internacional. ¿qué le han aportado estos premios a Pascualete? ¿Qué ambiente se vive en estas ferias del sector del queso? 

Estamos muy ilusionados por haber logrado tanto reconocimiento. A día de hoy hemos triplicado la producción de nuestros quesos respecto a años anteriores. Cada vez son más los hogares que quieren tener en su mesa alguno de nuestros productos. Para nosotros es algo muy gratificante y estamos orgulloso de ello. Hay un gran trabajo detrás y gran mérito de esto lo tiene todo el equipo que forma parte de Finca Pascualete.

En las ferias se vive un ambiente especial, sobre todo de fiesta. Es un punto de encuentro donde se citan las personas que son amantes del queso. En estas ferias nos juntamos fabricantes de diferentes partes del mundo y es importante asistir a dichos eventos ya que son muy buen escaparate para dar a conocer los productos.

¿En casa del herrero, cuchillo de palo? ¿Además de producirlo, seguimos siendo uno de los principales países consumidores de queso?

Para nada, en casa nos encanta el queso. Siempre tenemos en nuestra mesa una gran variedad de surtidos. 

Así es. Actualmente España es uno de los principales países consumidores de queso. De media un español consume un total de 13,7 kilos anualmente y cada año sigue creciendo según los datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

En tiempos de realfooding y del movimiento vegano en contra de los ultraprocesados, Pascualete emerge como un queso totalmente tradicional y a la vez más contemporáneo que nunca. ¿Forma eso parte del ADN que le imprimió su abuela Aline Griffith, Condesa de Romanones?

Sí, forma parte del legado que nos ha dejado. Nosotros elaboramos quesos como lo hacían en la finca hace 800 años. Sólo utilizamos tres ingredientes: leche de oveja, cuajo vegetal y sal. Además de esto, nuestras ovejas pastan libremente por la dehesa y se alimentan de cereales y forrajes que sembramos en la finca. Es un queso elaborado artesanalmente, pero en una de las instalaciones ganaderas más modernas de Extremadura. Todo esto hace que sea un queso tradicional, pero a la vez contemporáneo.

En la actualidad Pascualete cuenta en su portafolio de 6 variedades de quesos de la zona elaborados con leche de oveja. ¿Por cuál de ellos siente debilidad?

Cada uno de ellos es especial y único ya que los elaboramos con mucho cariño y de una manera artesanal.

Es cierto que para nosotros la “Joya de la Corona” sigue siendo la Retorta. Es un queso que aparte de los premios obtenidos en los últimos años, es diferente al resto. Su textura, cremosidad y su sabor son únicos.

¿Cómo es un día de trabajo en la finca?

El día a día en la finca es un trabajo duro, pero a la vez muy emocionante, las personas que trabajan allí comienzan su labor con los primeros rayos de sol, en la sala de ordeño, extrayendo la leche de nuestras ovejas. Una vez finalizado, la leche se traslada en tanques refrigerados a la quesería, donde nuestro maestro quesero comienza con las elaboraciones del día. 

¿Qué aspectos destacaríais de vuestro proceso de elaboración que marca la diferencia y hace de Pascualete un queso único?

Somos únicos porque elaboramos los quesos de manera natural, ecológica y mimo artesano. Todo esto hace que nuestros quesos mantengan las cualidades organolépticas del producto.  

¿Qué planes tiene Pascualete a medio plazo?

Debido a la demanda de estos últimos meses, uno de los planes que tenemos en mente es ampliar la quesería para poder dar mejor servicio a todos nuestros clientes.